- 250 gr. de Bacalao
- 1 taza de Leche templada
- 250 gr. de Patatas peladas
- 3 cucharas de Aceite de Oliva
- 1 diente de Ajo
- Rebanadas de pan tostado
- Sal
Se pone el día antes el bacalao en remojo, cambiándole el agua 4 veces cada 6 horas. Bueno si estáis en la cama, vale con hacerlo 3.
Pero entonces no uséis sal para la receta.
Cuando esté desalado, se desmenuza finamente, quitándole claro, todas las espinas y las pieles.
Lo reservamos en un bol.
Ahora cocemos las patatas y se hacen puré, es mejor con el tenedor, ya que así tendremos una textura mucho más interesante.
Con el pasa purés queda demasiado fino. Se le añaden las patatas calientes y machacadas al bacalao del bol. Con una cuchara de palo, se va añadiendo poco a poco la leche y el aceite.
Probarlo ahora de sal y rectificar si fuera necesario.
Si disponéis de una Salamandra (Grill).
Ponedlo en marcha y antes de servirlo, dadle un golpe debajo de ella, es decir gratinar un poquito.