Aceite
- Cebolla
- Ajo
- Bonito
- Perejil
- Tomate
- Pimiento rojo en conserva
- Patatas
- Sal
- Pimienta en grano
- Guindilla
- Caldo de pescado
- Pimiento
Lo primero y principal es rehogar, en una cazuela de barro a la lumbre con aceite, unos cascos de cebolla y ajo.
Después añadir una rueda pequeña de bonito partida en trozos a los que hacen compañia una ramilla de perejil, un tomate rajao, unas tiras de pimiento rojo en conserva y unas patatas partidas a repiscón.
Se echa la sal correspondiente, un par de granillos de pimienta, unas rodajas de guindilla y el caldo que sea necesario.
Se tapa la cazuela y se deja que vaya cociendo, a fuego manso, hasta que esté en su punto.