12 huevos de grulla, que se pueden sustituir por huevos de faisán o de gallina
200 gramos de alga Yang-fe
100 gramos de rábanos, tipo de los alargados y que piquen bien
Té negro
Salsa soya
Sal
Se cuecen los huevos, una vez cocidos se golpea la cáscara, con el objeto de que se agriete, una vez bien agrietada, se vuelven a cocer en agua a la que se le ha añadido te negro y una cucharada de salsa de soya, al cabo de 30 minutos los sacaremos y quitaremos la cascara.
El resultado será obtener unos huevos negro-parduscos con vetas.
El alga, que es una alga muy filamentosa y algo gelatinosa, la pondremos a remojo en agua templada durante un buen rato, la escurriremos bien y la mezclaremos con el rábano cortado en finísima juliana.
Con estos ingredientes daremos forma a unos nidos en los que colocaremos los huevos.
Se puede dar alguna nota de color rojo al plato con unas flores de pimiento. Serviremos el plato frío y acompañado de salsa de soya.