1 pato de 1,500 kg aproximadamente
2 dientes de ajo
2 cucharadas de salsa de soja
1 copa de vino de arroz o de jerez seco
1 cuchara-da de azúcar
1 clavo machacado en el mortero
1 cucharadita de pimentón
4 cucharadas de miel
Sal
Para la mesa:
Crepes mandarines
Pinceles de cebolla
Batoncitos de pepino
Salsa hoi-sin
Limpiar el pato para eliminar cañones y plumillas, salarlo ligeramente por dentro.
Poner en un cuenco la salsa de soja, el vino de arroz, el azúcar, el clavo machacado y los dientes de ajo, mezclar bien y con una parte de esta mezcla untar el pato y luego espolvorearlo con el pimentón; mantener en reserva lo que ha quedado de la salsa en el cuenco.
Calentar el horno a 200 grados C. y dejar asar el pato durante unos 40 minutos. Poner bajo el mismo una bandeja para recoger el fondo de cocción.
La piel del pato, una vez asado, deberá quedar brillante y seca, casi transparente.
Retirar el pato del horno, dejar que se enfríe un poco y con la ayuda de un cuchillo con buena punta y afilado quitarle la piel, que cortareis en pedacitos y dejareis en una fuente mantenida al calor.
Untar ahora el pato pelado con una mezcla compuesta de una cucharada de miel y de una cucharada de agua caliente.
Subir la temperatura del horno a 220 grados C, volver a meter el pato y dejar que se ase durante otros 30 minutos, rociando el ave con el resto de la miel derretida caliente.
Coger la salsa reservada, eliminar el ajo y mezclarla con el fondo de cocción del pato pasado por un tamiz fino.
Servir el pato cortado en trozos de bocado y la piel acompañados de la salsa, una parte vertida sobre el plato y otra parte presentada en una salsera.
Servir como los otros con los crepes madarines y las verduras, asi mismo acompñar con salsa hoi-sin.
Notas
Esta formula, creo yo, no estoy muy seguro, es la que se emplea en la mayoría de los restaurantes chinos en occidente.